A disfrutar Halloween, ¡Que los niños, disfruten!

Ya estamos cerca del 31 de Octubre, muchos niños están pensando en su disfraz y muchos papás están pensando en el disfraz para sus hijos, pero cuidado, que a veces los papás queremos vivir a través de nuestros niños un día de Halloween “perfecto” y olvidamos el objetivo del día: Que los niños disfruten.

A mi en lo personal me encanta disfrazarme, quienes me conocen saben que cada año me disfracé, desde niña hasta ahora de mamá.
De niña, mi mamá elegía mi disfraz, era una gran oportunidad de exhibir sus dos lindas “princesas” así que cada año, mi hermana y yo, lucíamos los disfraces mas elaborados, mandados a hacer con un año de anticipación.
Por nuestros atuendos éramos las que mas halagos se llevaban, las que mas dulces especiales recibían y a las que mas fotos les pedían. Yo adoraba la atención, mi hermana no tanto, pero muchos años llevaba disfraces incomodísimos!! En la ocasión del disfraz de Dama Antigua, papá tuvo que ir en un carro con mi hermana atrás y yo, con mamá en otro carro… nuestros encajes no permitían a dos sentarse atrás! Creánme que no exagero, mirenme de niña!

Recorriendo vitrinas me topo con muchos disfraces muy “lindos” pero que no tienen en cuenta al niño que los vestirá! Por eso, les invito a antes de soñar con su hijo o hija o bebé disfrazado de, tengan en cuenta la etapa y personalidad de su chiqui: que el disfraz les permita gatear, correr, hacer su siesta. Que el disfraz les permita estar cómodos y jugar, que lo que vayan a invertir no sea luego un freno para que lo ensucien y se gocen el día.

Cuidado con los accesorios! Ya de mamá me pasó que encontré un hermoso disfraz de pirata para mi hijo de 3 años, era cómodo, lindo y a mi hijo le encantó, así q yo feliz, por que estando en embarazo de mi segundo hijo podía ser de pirata con él!
Pero olvidé que lo que me gustaba a mi del disfraz de pirata eran los accesorios y claramente mi hijo de 3 años no estuvo interesado en llevarlos por mas de 2 minutos. Me costo, hay que admitirlo, aceptar que no los llevaría y no estaría “perfecto” como yo lo pensé, sino que estaría “perfecto” para él.
Y eso me lleva a los mas importante, respetar como el niño quiere vivir el Halloween, con o sin disfraz, con o sin accesorios, con o sin pintura en su cara, con o sin cantar frente a desconocidos. Cada año veo como muchos padres, que aman el Halloween tanto como yo, se dejan arrasar por su imagen del “Halloween perfecto” y se olvidan de sus hijos, desde bebés les obligan a ser maquillados en los puestos de pintucaritas, les manipulan para que canten en las puertas de las casas o de los almacenes, y convierten este festejo en una tortura para los niños.
No es fácil, cuando tienes una idea de cómo debe ser, permitir que otro –y peor si ese otro es tu hijo- te diga que no, pero este como en cada día, debemos respetar a los niños y bebés, cuando les respetamos ellos saben que son dignos de respeto y luego exigirán a otros que los respeten.

Niños mayores: ya cuando nuestros hijos crecen, quizá hacen planes para salir con sus amigos y sin supervisión… otra idea muy diferente a la que soñaste. Cómo actuar? Halloween en mi opinión no es el mejor día para que sea el “primer día”. Si tu hijo no ha salido solo jamás y te está exponiendo esta idea, quizá valga la pena que unos días antes haga un ensayo, o que a una distancia prudente los acompañe un adulto. Quizá es una gran oportunidad de presentar al Adulto Mudo, este que no opinará, juzgará o recordará lo vivido, la única responsabilidad de este adulto es la seguridad. Si tu niño mayor, sabe que este adulto mudo, es realmente mudo, estará mas dispuesto a usarlo. (Habrán otras oportunidades para corregir, el adulto mudo no es una de ellas)

Seguridad: Hable con sus hijos sobre el comportamiento que espera de ellos, este día ellos estarán interactuando con muchos extraños, díganles que confíen en sus instintos y se sienten incómodos, los busquen a ustedes. Este día, al menos en mi ciudad, hay mucha gente afuera, por eso planear la noche será vital para evitar malestares, en la planeación tenga en cuenta:

-horarios de sueño de los niños

-Una momento para cenar o llevar un snak saludable

-llevar agua y ofrecerles constantemente

-ruta a recorrer
Desde el otro lado de la puerta.
Algunos salen a pedir dulces, otros se quedan en casa a entregar los dulces. Si usted está al otro lado de la puerta, únase a esta noche para el deleite de los niños:

- No les obligue a cantarle, ahórrese las manipulaciones con los dulces, seguro el adulto que acompaña a los niños les motivará a hacerlo, pero si no lo logra, agradezca al niño por llegar a su puerta, bríndele un dulce y una sonrisa, como padres se lo agradecemos por que le enseña al niño que el mundo es lugar seguro y respetuoso de las diferencias.
– No haga comparaciones con los disfraces, quizá algunos niños no quisieron disfrazarse, o se cansaron del disfraz, quizá eligieron un disfraz simple o feo a su punto de vista, pero sin importar esto, agradezca al niño por llegar a su puerta, bríndele un dulce y una sonrisa, como padres se lo agradecemos por que le enseña al niño que el mundo es lugar seguro y respetuoso de las diferencias.
– Si ya no tiene dulces, no deje a los pequeños esperando en su puerta, quizá puede pegar una notica que les explique que se acabaron los dulces o que no está en casa, como padres se lo agradecemos por que le enseña al niño que el mundo es lugar amoroso y que piensa en ellos.

y por último, ¿qué hacer con tantos dulces?

Sea creativo y tenga en cuenta a sus hijos para crear un plan de acción, esta es una grandiosa oportunidad para hablar de salud, del autocuidado del cuerpo, de los excesos, etc.
Les comparto algunas ideas:
– Hacer bolsitas de dulces para regalar en navidad a la familia: no falta tanto para esta fecha y crear regalos para tíos, abuelos y primos puede ser un gran motivador para no comerlos todos.
– Seleccionarlos en 3 contenedores: El mas pequeño para los dulces que mas le gustan y a los que tendrá libre acceso, el mediano para los dulces que le guardarán y le serán dados de a poco y uno grande para los dulces que llevará donde sus abuelos para que le de den de apoco cuando les visite.
– Cambio por dinero: Mi hijo el año pasado con 7 años, amó esto! Cada dulce podía cambiarlo por 100 pesos colombianos (un centavo de dólar), el valor de cada dulce lo fijarán ustedes, incluso las chupetas pueden tener un valor diferente. Al final, entre mas dulces cambia mas dinero recibe y con él se puede comprar el juguete que quiera.

¿Qué otra idea se les ocurre?

Feliz y respetuoso Halloween!!!

¿Demandar obediencia ó motivar a la colaboración?

Durante estos años como entrenadora de padres, pero sobre todo como mamá, siento cada día la urgencia por demandar obediencia, queremos que las cosas se hagan a nuestra manera y en nuestros tiempos, pero cuando esto involucra a otros adultos nos obligamos a respetar sus tiempos y a respetar sus ideas, nos obligamos a buscar acuerdos donde ambos adultos estemos cómodos, por qué no llevar ese mismo comportamiento a la necesidad de obediencia con nuestros hijos?
Siempre que expongo esta idea, siento ese temor en padres y maestros; el miedo de cultivar la irresponsabilidad y el egoísmo les hace un nudo en la garganta porque todos queremos cultivar niños sanos socialmente. Entonces aclaremos esto, no demandar obediencia no significa no enseñar responsabilidad, ¡todo lo contrario!, cuando demando, el mayor responsable es quien demanda –el otro solo cumple lo que le dijeron- pero cuando pido colaboración, cuando permito al otro crear sus propias estrategias para una meta social común, entonces estoy permitiéndole tomar responsabilidad total de su vida, sus actos y sus consecuencias, pero claro para entregar esta responsabilidad debo antes prepara el terreno, veamos:
En una misma situación cotidiana, vestirse para salir, veamos cómo funcionarían los dos escenarios. Podemos demandar obediencia: ¡Ve a vestirte! ¡Por favor ve a vestirte! ¡Déjate poner la camisa, ayúdame! etc. Ó, podemos preparar el terreno y motivarle a colaborar.
Preparar el terreno sería según la edad del niño, tener ropa fácil para el quitarse y ponerse, dejar a su alcance 2 o 3 opciones de camisa y pantalón, haberse tomado el tiempo de enseñarle a tomar la camisa y el pantalón y ponérsela, conocer el tiempo estimado que tarda el niño en vestirse, entrenarle en donde dejar la ropa sucia; y luego que el ambiente esté preparado, motivar a la colaboración “En media hora salimos, qué te falta para estar listo y salir a tiempo?”
Decía que invitar a la colaboración es permitirle tomar responsabilidad total de su vida, sus actos y sus consecuencias, así que el niño se invita a crear su propia idea par lograr la meta común “Estar listo en 30 minutos”. El niño pequeño podrá tener un poco mas de guía por ejemplo con opciones limitadas “Quieres vestirte ahora o luego de lavarte los dientes?” En este pensamiento el niño es responsable tanto del éxito con el cumplimiento de la meta, como del fracaso viendo los errores como oportunidades de aprendizaje para todos y deberá conocer con anticipación y no en forma de amenaza, qué ha decidido hacer usted (no que obligará a hacer al niño) al terminar esos 30 minutos “En 30 minutos salgo, no puedo esperar mas por que llegaría tarde, papá está dispuesto a quedarse contigo si no alcanzas” ó “En 30 minutos debemos salir, si no logras vestirte a tiempo, tendré guardar tu ropa en el morral y te vistes en el auto al llegar donde la abuela”. Quizá si repetidamente su hijo no logra estar a tiempo en 30 minutos, usted requerirá de trabajo de análisis para llegar al fondo del asunto, o el niño necesita más entrenamiento en sus habilidades ó está convirtiendo esta rutina en una manera de expresar una necesidad no satisfecha, en cuyo caso, se debe ir a la raíz del asunto.

Como se expone, dar ordenes quizá es mas “rápido”, pero invita a las luchas de poder o a la sumisión, y a la larga, el padre siempre tendrá la mayor responsabilidad en hacer que se cumpla la orden, por lo tanto tiende a escalonar la firmeza y a recurrir a otras estrategias de control (amenazas, gritos, sobornos, etc). Mientras que cuando entrenamos y motivamos a la colaboración, damos esa responsabilidad al niño, y cada vez, el padre será menos activo y el niño será mas responsable.

Muchas veces los padres sentimos que no tenemos tiempo para entrenar y motivar, porque realmente es un trabajo a futuro, pero acaso sí tenemos tiempo y energía para, durante toda su infancia y adolescencia, estarles diciendo qué y cuándo hacer las cosas y ser los responsables de qué y cómo y cuándo las hacen?

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CRIAR CON VALORES ¿cómo es eso en la práctica?

Este fin de semana leí una muy emotiva carta de un joven empresario que le pide perdón al país por sus actos, y en la carta habla una y otra vez de todos los valores inculcados por su familia pero que no siguió, lo cual me hace plantearme una serie de reflexiones que les comparto, sobre la dualidad de mensajes que damos sobre los valores.

Diapositiva1Cuántas veces decimos a nuestros niños y jóvenes que son mas importantes los valores morales que los materiales, y luego, que tanto nos escuchan elogiar la honestidad de un vecino, la rectitud de una amiga o lo servicial de un desconocido, versus lo tanto que nos escuchan elogiar sus carros, las nuevas remodelaciones a sus casas o el viaje del que llegaron?

Cuán efusiva es nuestra muestra de celebración cuando llegan del colegio con una calificación sobresaliente, versus la celebración cuando han aprendido humildad y reconocen un error? Cuál es el valor del premio al mejor estudiante y cuál el valor del premio al mejor amigo?

Cuántas veces hemos sacrificado leerles un cuento en las noches o llevarles al parque, por sumar mas compromisos extras?

y si a todo esto le sumamos el ruido de un mundo hiperactivo que no permite parar a pensar, a sentir, una cultura entumida en la velocidad de lo externo, entonces cual es la conclusión que dejamos a nuestros jóvenes y niños?

NO tengo las respuestas, pero la reflexión me lleva a cuestionarme patrones sociales y personales, espero ayudar un poco a  generarles sus propios cuestionamientos.

Expongo la carta acá para que entiendan de que hablo:


“Antes de entrar a InterBolsa el 15 de junio de 2004 yo era un ejecutivo que traía una carrera brillante; y que me había preparado toda la vida para sobresalir en el campo de los negocios y en cualquier actividad que quisiese emprender. Había estudiado en el exterior donde había obtenido un título y una maestría en Administración de Empresas con énfasis en Finanzas de una prestigiosa universidad, siempre ocupando puestos de vanguardia dentro de mi clase. En el colegio me había graduado como el mejor estudiante de mi promoción en 1988 y había obtenido también los premios a mejor estudiante en matemáticas y español. Después también estuve en una de las mejores universidades del mundo, donde hice varios cursos avanzados de administración y finanzas. Siempre fui una persona destacada y le di muchas alegrías a mis padres en este campo. Aparentemente me destacaba en todo lo que hacía. Era sobresaliente en los deportes que practicaba como la natación y el fútbol donde obtuve varios trofeos y medallas. Sentía que la gente me quería y que tenía muy buenos amigos. Todo en la vida me sonreía. Y yo cada vez aprovechaba todos estos logros para sentirme más poderoso, más inteligente y más arrogante. Estaba seguro que iba a seguir cosechando en mi vida solo triunfos, dinero, fama y poder.Nada me iba a detener. Nada me hacía falta. Sin embargo, debo reconocer que crecí dentro de una familia muy unida y con unos principios morales y éticos muy fuertes que desafortunadamente no vine a valorar del todo hasta que la vida me mostró la cruda realidad.

Empecé a trabajar en 1992 a la edad de 22 años en una prestigiosa compañía industrial donde alcancé un cargo muy importante muy rápidamente, después estuve en el negocio familiar donde contribuí a sortear una muy difícil situación que permitió que el negocio de la familia de más de 50 años se salvara de una profunda crisis y con esto lograr salvarle el empleo a más de 300 personas. Pasé por el sector público donde tuve acceso de primera mano a cómo se manejaba el poder en Colombia. Después volví al sector privado a un conglomerado líder en el país donde tuve la oportunidad de crear una unidad de negocios muy grande e importante, que hoy es uno de los referentes del país en su campo. Todo era bueno. Yo sentía que era un gran ejecutivo y sentía que estaba destinado a cosas maravillosas. Ganaba muy bien, tenía poder (o eso creía), tenía acceso a todo lo que yo quería. Mi vida era una vida material y banal, enfocada a la riqueza artificial y mundana y muy lejos de lo que es en realidad la felicidad. Pero en ese momento yo estaba ciego y no me daba cuenta de esto. Para mí era suficiente ganar muy buena plata, darme los lujos que quería, saber que todo el mundo hablaba bien de mí y que yo era un ser privilegiado por todas estas cosas. Mi vida solo tenía un sentido y era seguir cosechando triunfos materiales para tener riqueza y hacer lo que me diera la gana. Me olvidé de mis amigos del colegio con los que no volví a tener contacto y también de los amigos reales que tenía. Cada vez quería tener más conocidos y personas más influyentes a mi lado. Mi familia pasó a un segundo plano, me distanciaba más de mis padres y hermanos y de las personas a las que realmente les importaba.

Y acá entra InterBolsa que fomentaba mucho más la vida superficial y banal que ya tenía. Esta era la firma de bolsa más grande del país. El sitio donde todo el mundo quería estar. Un sitio donde el fin justificaba los medios y el fin era el lucro y la riqueza de pocos a costa de muchos. Ganaba muy bien y era una de las personas más importantes de la firma. Qué más podía pedir. La compañía empezó a crecer y adquirió cada vez más importancia y reputación dentro del sector financiero en Colombia. A medida que la firma crecía, también crecía mi arrogancia y mi ambición. Ahora sí cada vez más mis prioridades eran más riqueza y más poder. Mi familia y mi esposa cada vez estaban más lejos. Me pasaba el tiempo con personas que también estaban enceguecidas por la plata y el poder. Solo sentía felicidad cuando los resultados de la compañía eran buenos y me ganaba un aumento de sueldo o una bonificación y cuando sabía que tenía acceso a cualquier persona que manejara el poder en Colombia. Era el magno VP Financiero del Grupo InterBolsa y todo lo que quería lo podía hacer. No podía estar más equivocado. Cuando yo pensaba que me estaba convirtiendo en una gran ejecutivo y que todo alrededor de mi vida lo tenía completamente controlado, estaba en realidad tejiendo mi propia caída y destruyendo los principios y valores que mi familia me inculcó. Cuando yo pensaba que era una persona llena de virtudes y pocas falencias, era en realidad una persona llena de falencias con muy pocas virtudes.

Qué poca persona era yo en realidad cuando pensaba que por el contrario era la mejor versión mía. Un ser despreciable. Impulsado por la arrogancia y la soberbia. Rodeado de personas cuyos valores también se regían por estos principios. Me perdí buena parte de mi vida sin saber apreciar las cosas buenas y bonitas de la vida. Esos detalles que parecen insignificantes pero que están llenos de enseñanzas y verdadera fuerza. Solo deseando el bien y el enriquecimiento personal, yo solo actuaba por mi interés personal y el de absolutamente NADIE más. Era una persona fría, malhumorada y que tendía a mirar por encima del hombro a las personas. Yo era lo máximo y todos me debían ver así. Cuántas veces le grité a mis compañeros de trabajo, colaboradores o las veces que simplemente los ignoré.  Las cosas se hacían a mi manera a las buenas o a las malas, pero se hacían. Eso era yo!!! Qué pesar y qué vergüenza. Qué mal me siento por esto y por esas personas que recibieron ese trato mío. Solo les pido perdón y que sepan que de verdad, hoy en día, sé que me equivoqué y que la verdadera mala persona era yo.

Otro de las rasgos infames que tenía era lo de no mostrar debilidades. La gente me tenía que ver como un ser superior, que no se equivocaba, que todo lo tenía controlado y que fácilmente controlaba los problemas y las dificultades. Mi prioridad era yo y nadie más. Yo era inexpugnable. Ni siquiera mi esposa y mi hija, que ya había nacido, estaban tan alto dentro de mis prioridades. Mientras InterBolsa siguiera creciendo y yo de la mano de ella, todo se valía. Hasta que la vida se hartó de los excesos míos y de InterBolsa. Y viene la quiebra y el desplome. ¡Totalmente merecido, sin duda!!! La cultura de irresponsabilidad y soberbia que dominaba la compañía era demasiado fuerte y este tipo de conductas jamás prosperarán.

Acá sentí que mi vida se derrumbó. Hasta estuve en una clínica durante una semana por la crisis tan grande que tuve al ver que mi mundo se desmoronó en mis manos. Y sabía que yo había contribuido a esa cultura y a la posterior debacle. Yo era igual de responsable que todos los que llevamos a InterBolsa a ese estado. ¡Yo me equivoqué! La vida me dio un duro golpe pues estaba descarriado y yendo en una dirección contraria y equivocada. Llevo varios meses viendo las repercusiones de esta gran debacle y de mis acciones, oyendo cómo miles de personas fueron perjudicadas por la irresponsabilidad y arrogancia de InterBolsa. Viendo cómo mis prioridades de vida me llevaron a ser una persona odiada, vilipendiada por muchos, acabando con el buen nombre de mi familia. Desde la cúspide caí al fondo, haciéndole daño y llevándome a mucha gente por delante. Ahora solo me queda saber que me tengo que levantar para ayudar a las personas que fueron perjudicadas, a recuperar lo que más se pueda para estas víctimas, a esclarecer los hechos que causaron tremendo daño, a guiar a las autoridades a encontrar las verdaderas causas de la debacle, y sobre todo a ayudar a sentar las bases para que en este país no se vuelvan a presentar episodios tan deplorables como el de InterBolsa.

Este escándalo ha sido el momento más duro de mi vida. Ver el nombre propio en los medios de comunicación asociado al más grande descalabro financiero de la historia del país, y siendo investigado por las autoridades y muy seguramente expuesto a multas y sanciones personales y profesionales muy fuertes, además del rechazo social. Cuando en el pasado pensé que iba a pasar a la historia como un gran ejecutivo y por mis grandes habilidades y capacidades, lo voy a hacer como una de las personas que fueron protagonistas de un capítulo infame de la historia del país. Pero hoy miro atrás y siento que es merecido y, que sin embargo, todo este sufrimiento me ha hecho una mejor persona. Ya sé cuáles son las prioridades de mi vida. Me hacen feliz cosas muy pequeñas como la sonrisa de mi hija o una llamada o un correo de un compañero del colegio. Ya sé quiénes son mis verdaderos amigos, volví a acercarme a mi familia y solo estar con ellos me produce bienestar y alegría. He hablado con mucha gente que fue perjudicada por mi conducta y por InterBolsa y he puesto la cara para que haya esperanzas de recuperación de los recursos de los clientes que confiaron en mí y en InterBolsa. Por eso he venido colaborando incondicionalmente con las autoridades y lo seguiré haciendo indefinidamente con fuerza y determinación para que las víctimas puedan ser resarcidas y que la justicia prospere. Mi objetivo es este y que a través de mi colaboración y de mi compromiso con las autoridades y las víctimas se pueda recuperar una buena parte de los recursos comprometidos y que a través de las verdaderas enseñanzas de este triste episodio NUNCA se vuelva a presentar una situación semejante logrando la consolidación del mercado de valores y de capitales del país.

Pido perdón por haber sido parte de esta debacle, por haber contribuido al sufrimiento de muchas personas que confiaron en mí, por haber puesto el bienestar material por encima del bienestar familiar, espiritual y de la comunidad. ¡Qué equivocado y descarriado estaba! ¡Qué mal ejemplo le he dado a mucha gente! Pero tengo la tranquilidad de que he sabido entender el mensaje que Dios me ha enviado con toda esta situación y que me ha permitido acercarme a ÉL, a mi familia,  a mis verdaderos amigos y a mí mismo. Me equivoqué de manera monumental y reconozco que no he sido una buena persona. Sin embargo, seguiré luchando para levantarme y utilizar esta experiencia para resarcirme con el país y con todas las personas a las que les he fallado. Debo dejar claro que yo no tuve ningún lucro personal, diferente a los relacionados a mi condición laboral en InterBolsa, pero no tuve la entereza ni la convicción de parar esas conductas que la llevaron al fracaso. Fui partícipe y soy responsable como muchas otras personas, que enceguecidas por la ambición y la arrogancia, afectaron la confianza y la integridad de muchas personas.

Espero que muchas personas me puedan perdonar y que de ahora en adelante esa mejor persona en que me he convertido pueda trabajar más para ayudarle a entender a muchas otras personas que la arrogancia, la ambición y la codicia son sin duda los peores enemigos de cualquier individuo y son los caminos directos a una vida de perdición y tristeza.

Invito a los jóvenes, empresarios y ejecutivos de Colombia a redefinir sus principios de vida donde la humildad, la honestidad y la generosidad sean de verdad la fuerza impulsora de sus vidas y que esto les permita un equilibrio en sus vidas personales, profesionales, familiares y espirituales. Así llegará la felicidad y la verdadera razón de vivir paralelamente con la directa contribución para construir un mejor país”.

 

Jorge Arabia Wartenberg        

Septiembre 2014


Carta tomada de http://servicesold.semana.com/nacion/articulo/jorge-arabia-le-pido-perdon-al-pais/404174-3

La manera de “Criar pacíficamente”

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Texto original de “The Way of the Peaceful Parent”:

Los niños aprenden a manejar sus conflictos con otros de la manera en que sus padres manejan sus conflictos con ellos en casa.

En el modelo de la crianza pacífica, los niños saben que los retos son oportunidades para aprender en vez de verlos como algo malo que tienen ellos y/o que necesitan culpar a otros. Ellos aprenden a escuchar y a reconocer los sentimientos y perspectivas de los demás al recibir ese mismo trato.

Los niños aprenden a expresar sus sentimientos sin atacar a los demás y aprenden a resolver conflictos y buscar soluciones que cubran tantas necesidades como sea posible a través del ejemplo que reciben de sus padres.

Ellos aprenden que resolver conflictos incluye entender al otro y tener empatía por él, aprenden mucho vocabulario emocional y magníficas destrezas de resolución de conflictos que les servirán durante toda su vida.

Aprenden a confiar que los límites de sus padres, sus solicitudes, preocupaciones y guías, existen por que se interesan por ellos y que sus sentimientos son tenidos en cuenta durante los retos diarios. Aprenden que pueden escuchar y considerar la perspectiva de los padres con mas claridad y realmente pueden aprender de las situación en vez de solo reaccionar (ya sea revelándose o complaciendo).

En esta cultura familiar, los niños sienten mucha libertad de compartir y buscar apoyo de sus padres cuando se equivocan. Ellos no tienen la necesidad de esconder sus errores, de culpar a otros, o de atacar a los miembros de su familia, porque están seguros al saber que los retos se manejarán teniendo consideración por todos y cuidando los sentimientos y necesidades de todos.

Los niños están mas dispuestos a tomar responsabilidades, como tareas o favores, cuando ellos confían en que serán guiados en vez de criticados. ~ Genevieve

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Sacudirse la inmediatez

Uno de los grandes retos para los padres que siguen la disciplina positiva, es sacudirse del afán cultural por la inmediatez.

Claro que es más rápido dar un grito y que así los niños corran miedosos a obedecer, y  recogen mas rápido su desorden si al terminar les llevo al cine como premio. Todo lo anterior funciona pero sólo de manera inmediata, el gran problema es que no funciona a largo plazo y no brinda habilidades de vida.

Todo el tiempo escuchamos a padres decir que deben repetir cada día a sus hijos sus obligaciones, que cada día se ven gritándoles por las mismas cosas y que sus hijos no parecen aprender, por eso vale la pena mirar los recursos que se utilizan cuando la meta es a largo plazo.

Cuando pensamos en nuestro hijo como un producto terminado, Ej. “Mi hija no sabe organizar su cuarto”, entonces nos ataca esa necesidad de inmediatez, nuestra cabeza nos grita: “¡¡ya debería saber organizar su cuarto!! Debería hacerlo ahora!!!”. Entonces nos entra el miedo y la culpa, y actuamos de manera atropellada.

Si en cambio, somos conscientes de que cada día es una oportunidad de crecimiento, de que los errores incluso nos ayudan en el proceso, podremos ver: Ej. “Mi hija aún no sabe organizar su cuarto, pero ya sabe donde va su ropa sucia!” Podemos así ver el proceso, reconocer el camino recorrido, felicitar por los esfuerzos y confiar. Pues si ya sabe donde va su ropa… seguro que puede aprender donde van los zapatos! Y así, paso a paso, como un entrenador, vamos con los ojos fijos en el largo plazo y con acciones continuas en el presente, sacudiéndonos de la inmediatez, disfrutando el proceso lento o rápido, según el ritmo de nuestro hijo, respetándolo y respetándonos.

 


Pregúntate si eso que estás haciendo construye en el largo plazo, si le está dando a tu hijo las habilidades de vida que deseas que tenga de adulto, si está dándole herramientas para ser feliz y confiar en sus capacidades.


 

Pámela Moreno
Mujer – Mamá de dos (tercera en camino)– Esposa
Publicista – Bloguera – Educadora
Educadora de Padres en Disciplina Positiva -
Miembro de la Asociación Internacional Positive Discipline Association
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NO piensen en un gato negro

NO piensen en un gato negro

Les digo “no piensen en un gato negro!”
– En qué pensaste? Qué imagen se formó en tu mente en primer lugar?
– Cuál habrá sido mi nivel de éxito… de 10 que lean esto cuantos habrá ya logrado sacarse el gato negro de sus cabezas.
Mi objetivo es que no piensen en un gato negro… que piensen en cualquier otra cosa… no sé… en una flor naranja”
Ahora les pido “Piensen en una flor naranja, imaginen sus grandes pétalos, a qué olerá?, miren sus hojas sedosas… etc. etc.
– En qué pensaste?
– Estoy convencida de que logré mi objetivo.

Así funciona la mente con las frases en negativo, primero crea la imagen de la frase obviando el “no” y luego piensa qué otras alternativas tiene para reemplazarla.
Así, cuando nos dicen “NO pienses en un gato negro”, la mente primero piensa en el gato negro y luego recorre entre varias alternativas “será que pienso en un gato azul? No!! muy loco! Mejor un gato blanco… y si no pienso en el GATO NEGRO… sino en un perro negro?…” y en el recorrido puede que se decida por una alernativa o que lo vea muy complicado, se rebele y se quede con la imagen del GATO NEGRO.
Estamos hablando de cerebros formados y que además están interesados en la lectura y concentrados en ella, así que vayamos a saber como será el proceso de un niño pequeño, cuyas conexiones cerebrales están en proceso, que no está concentrado en lo que decimos y que su interés puede diferir del nuestro.

Teniendo esto en cuenta, si estamos en un ascensor y necesitamos que nuestro hijo NO SALTE, quépodríamos decirle para asegurar nuestro éxito? Al menos asegurar nuestro éxito de que el mensaje le llegue?
En vez de decir “No saltes”, podríamos decir “ Vamos a acuclillarnos” ó “Estatua!” ó “Ven yo te cargo en mis brazos”.

Así pues… Practiquen sus frases en positivo… la práctica hace al maestro!

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El regalo de tener un hijo con carácter fuerte


Citado de ¨ The Gentle Parent: Positive, Practical, Effective Discipline 
escrito por L.R.Knost, traducido por Luis Isaza

Existen algunaaaaaaaos niños que nacen y llegan al mundo con un increíble regalo de vida, una personalidad de carácter fuerte y un espíritu indomable. Estos niños, con mucha frecuencia, no son entendidos y existen muchos libros con instrucciones enseñando como romper su personalidad, como someter su espíritu y como obligarlos a obedecer. Que increíble perdida de liderazgo, pasión, un sentimiento que este mundo sufre cuando los padres practican herramientas punitivas. No solo tenemos que valorar estos niños privilegiados con ternura y respeto, sino, que tenemos que considerar invaluables lo que recibimos a cambio.

Veamos algunas descripciones comunes usadas cuando se habla de las características de un niño con personalidad fuerte:

Demandantes

Insistentes

Tercos

Mandones

Arrogante

Difíciles

Retadores

Caprichosos

En contra

Rebeldes

Desafiantes

Ahora, veamos algunas características de adultos que hoy son lideres mundiales, CEO´s, empresarios, innovadores, atletas de talla mundial:

Decididos

Determinados

Persistentes

Autoritarios

Confiados

Valientes

Arriesgados

Comprometidos

Recursivos

Inconformes

Audaz

Noten que las características son las mismas, pero la manera en que las definimos son negativas cuando hablamos de un niño y positivas cuando hablamos de un adulto.

Otras características de un niño con carácter fuerte que coinciden con las características de un adulto líder son:

-        Son típicamente altamente creativos e inteligentes.

-        Son con frecuencia apasionados e intensos sobre sus intereses y creencias.

-        Frecuentemente tienen una necesidad insaciable de saber ¨por que¨

-        Aprenden haciendo.

-        Sienten una necesidad intensa de cuestionar el ¨status quo¨.

-        Están orientados al perfeccionismo, pero con frecuencia enfocados en expectativas propias y no sobre los demás.

-        Necesitan altos niveles de aprobación.

-        Tienen una intensa necesidad de ser escuchados.

-        Con frecuencia necesitan seguridad emocional.

-        Son resistentes al cambio, a menos que sientan que tienen algún grado de control sobre el cambio.

-        Son muy sensibles.

-        Se enfocan de manera intensa en su ultimo proyecto o interés.

-        Son altamente conscientes y altamente comprometidos.

-        Con frecuencia son intensamente independientes.

Es claro, no hay duda que tener un niño que cuestione todo es un reto, existen maneras de trabajar con ellos, en vez de trabajar en contra de ellos para preservar y proteger su regalo único. Mantener una relación sana padre/hijo es vital pues usted trabajara en encontrar un equilibrio definiendo limites con su hijo que tiene espíritu mientras no limite su libertad para que crezca y se desarrolle llegando a ser la persona que tiene destinado ser.

La clave para preservar una relación de confianza con su hijo es mantener la calma, estar presente y apoyarlo, aun cuando se establezcan limites razonables. Ayuda mucho recordar que los niños de carácter fuerte son los que mas se identifican con sus padres. Así que en vez de verlos constantemente como desafiantes o que cuestionan la autoridad, trabaje en ser padre desde un lugar en donde entienda que su hijo de carácter fuerte esta en una misión descubriendo y esta en una investigación interminable sobre usted, poniéndolo a prueba y una y otra vez tratando de encontrar sus fortalezas y debilidades. Esta clase de prueba no es negativa, a menos que usted lo vuelva una batalla de egos, en vez de manejarlo de manera gentil, guiándolos de manera respetuosa. Tomar esta posición le ayudará a ver todos estos retos no como insultos personales, sino vera estos retos como intentos de aprender, crecer y entender.

No existe duda alguna, que criar un niño con carácter fuerte constantemente lo hará ejercitar su paciencia y su auto control. El crecimiento personal que va a experimentar será invaluable mientras logra una crianza con empatía, sabiduría y compasión, pero tenga en cuenta que será agotador y seguramente, con frecuencia, pondrá sus limites a prueba, mucho mas allá de su zona de confort. Saberlo y estar preparado para esto lo ayudara a manejar el estrés inevitable que enfrentará, estar preparado y anticiparse con algunas estrategias especificas para manejar estos retos, lo ayudará a responder de manera calmada y efectiva.

Este es un buen momento para repasar las tres C´s de la disciplina positiva: Conexión, comunicación y cooperación.

Conexión: Mantear una conexión segura con su hijo es vital. Este es el trampolín de donde todas las interacciones con su hijo se originaran, y es el punto al cual los dos regresaran, una y otra y otra y otra vez, cuando su relación este maltratada, resentida y distanciada.

  • Jueguen juegos de palabras, de mesa, juegos de coger y empujar al aire libre, juegos de muecas en el espejo. El juego es el lenguaje de la infancia, así que asegúrese de hablar el lenguaje de sus hijos todos los días.
  • Ríanse juntos. El humor es una herramienta de crianza subvalorada. Pero, ayuda a bajar la resistencia de las personas, inspira sonrisas, hace que la gente se acerque y reconecta corazones.
  • Lean libros de cuentos juntos, lean capítulos de libros, catálogos de viajes, enciclopedias, lean cualquier cosa que los inspire a soñar juntos, hablen, planeen, emociónense y compartan intereses.
  • Enfóquese mas en lo que es su hijo, que en lo que hace su hijo. Recuerde, usted esta criando una persona, no solucionando un problema. Así que asegúrese de pasar tiempo conociendo a la persona, no solo al niño. No tiene que invertir dinero, solo caminen juntos, hablen, compartan un helado, busquen figuras en las nubes… disfrútense uno al otro.

Comunicación: Los niños tienen su propio ¨mundo interior¨ lleno de pensamientos y planes y problemas y preocupaciones y esperanzas y sueños que están ocupando su tiempo y su atención, así que la falta de cooperación con frecuencia simplemente tiene que ver con que tienen otras cosas en la cabeza. Entender un poco ese propio ¨ mundo interior ¨ es clave para guiarlos y criarlos de manera respetuosa.

  • Escuche con su corazón: Escuche ¨los mensajes entre líneas¨ que su hijo esta comunicando a través de su comportamiento. Escuche y escuche y escuche un poco mas. Este será siempre el primer paso cuando se comunique con su hijo.
  • Refleje, conéctese y redirija. Refleje lo que escucha, no importa su hijo lo si lo comunique con palabras o con comportamientos. Esto es lo único que valida sus emociones y les hace saber que usted los escucha y entiende, pero también les ayuda a entender sus propias emociones. Por ejemplo, si su hijo está molesto porque no puede comer una galleta después de lavarse los dientes antes de acostarse, ¨ Te entiendo, estas molesto porque quieres una galleta ¨, después establezca la conexión: ¨ A mi también me gustan las galletas ¨ y proponga una solución, ¨ Que tal si vamos los dos y escogemos las dos mejores galletas y las ponemos en un lugar especial para que las llevemos al parque mañana en la mañana?¨
  • No tome la negación como un insulto personal. Un niño con carácter fuerte es su propia persona con sus propios planes. Enfóquese en invitar a la cooperación, en vez de pedir obediencia. No importa si es que se quede dentro de la cama, o que tenga que ordenar, no importa, esfuércese en tener una solución en equipo y anticípese con un plan de acción. Por ejemplo, le podría decir, ¨ Parece que tienes problemas para acostarte a dormir en la noche, que crees puedes hacer para estar preparado para acostarte a la hora de dormir?¨ o ¨es importante que recojas tus cosas para que no se dañen, pongamos un cronometro por 10 minutos y recojámoslos juntos, veamos quien recoge mas¨
  • Haga un acuerdo irrompible de no acudir al castigo para controlar el comportamiento. El resentimiento que viene de ser castigado hace que el niño se retraiga en un mundo propio de responsabilidades. No les esta enseñando responsabilidad y el resentimiento puede causar muchos de los comportamientos que esta tratando de evitar.
  • Comuníquese diariamente, de manera externa con su hijo y de manera interna con usted mismo, los aspectos positivos de la personalidad de su hijo. Cuando usted se enfoca en arreglar un niño que esta ¨dañado¨, ellos reciben el mensaje que de alguna manera están dañados, y esa no es una imagen saludable de uno mismo que se quiera llevar a la adultez.
  • ¨No¨ no es un pensamiento completo, es un imperativo, una orden. No enseña, solo dice. Si quiere que un niño aprenda a pensar como un adulto, tómese el tiempo de explicarle el pensamiento de un adulto.
  • Recuerde que los niños, especialmente cuando están molestos, empiezan ¨ conversaciones ¨ a través de su comportamiento, y depende de usted, el único adulto en esa relación, que los guie amablemente para que continúe esa conversación de manera verbal y también es responsabilidad suya darle las herramientas para que lo pueda hacer.
  • También tenga en mente que las costumbres sociales de la rudeza simplemente no nacen con nosotros y no aplican a las interacciones tempranas con nuestros hijos. Se aprenden imitando lo que los padres hacen. Las buenas costumbres es un tema que viene del corazón y no puede ser impuesta con poder de otro a menos que queramos que sea un fachada externa en vez de una cortesía del corazón. Ayudarle a su hijo de carácter fuerte a hablar de manera amable, significa que usted debe hablarle de manera amable, como también ofrecerle guía cuando digan cosas groseras como, ¨No me gusta tu tono de voz¨ o ¨Eso que dijiste no es amable¨ y mejor darle opciones para volver a decir lo que quieren. ¨Puedes decirme eso de nuevo de manera amable?¨ Siempre me esforzare en ser bueno contigo y me gustaría que tu tratares de hacer lo mismo por mi.¨ (ver el Apéndice B en El Padre amable: Disciplina Positiva, practica y efectiva para conocer mas ideas).

Cooperación: Siempre mantenga al frente de sus objetivos de crianza que lo que usted esta buscando es cooperación con consideración, no obediencia sin pensamiento. De esta manera usted recordara tratar a su hijo como un individuo considerado con ideas y necesidades y sentimientos propios, en vez de un robot sin mente que esta ahí para que siga sus ordenes.

  • Establezca limites claros y explíquelos usando palabras adecuadas de acuerdo a la edad de su hijo. Recuerde, si quiere invitar a la cooperación, usted debe hacer una invitación a cooperar.
  • Limite la cantidad de limites. Niños con personalidades fuertes frecuentemente se estresan simplemente por sus intensas emociones y sus reacciones, así que ayúdeles a ser exitosos simplemente teniendo pocos limites, que sean claros y que se mantengan consistentemente.
  • Asegúrese que deje participar a su hijo en poner los limites para que ellos sientan que tienen algo de control sobre sus vidas y así ellos sentirán propiedad sobre sus propios limites.
  • Haga lluvia de ideas con su hijo para que encuentren maneras de cómo trabajar juntos. Algunas ideas pueden ser tener señas con las manos o palabras que serán códigos secretos entre ustedes que indican cuando es hora de irse a casa o hacer tareas o controlar el nivel de ruido.
  • Invítelo a la cooperación creando juntos rutinas diarias. No se sorprenda si su hijo termina siendo mas estricto que usted siguiendo las rutinas, hasta el punto que la presione para seguirlas. Estos niños afortunadas tienden a involucrase del todo, enfocados y comprometidos, y ellos esperan que usted también lo haga.
  • Coopere con las necesidades y con la personalidad de hijo trabajando con ellos, en vez de trabajar en contra de ellos. Por ejemplo, si usted sabe que a su hijo se le dificulta parar durante una actividad, dele suficiente tiempo para que encuentre ese momento de descanso cuando usted necesite que dejen por un rato la actividad. O si usted sabe que a su hijo se le dificulta seguir instrucciones a la hora de ir a dormir, intente dibujar o escribir lo que tienen que hacer antes de ir a la cama (Lavarse los dientes, pijamas, etc, etc), háganlo en pelotas de ping pong y póngalas en un recipiente al lado de la cama para que su hijo sienta que tiene algo de control en la situación y en la rutina. Su niño deberá solo meter la mano y sacar una a una las pelotas de ping pong, así la rutina de ir a dormir cada noche tendrá un orden sorpresa distinto, o también puede sacarlas todas al tiempo y organizar la rutina como el quiera.
  • Si usted ya esta atrapado en una batalla de poder, cara a cara, con su hijo, guarde sus guantes de boxeo para que su hijo (eventualmente) se sienta seguro de guardar los de el. Cuando usted pelea con su hijo, es probable que gane una o dos batallas, pero es seguro que usted perderá el tesoro, una relación llena de confianza. Guardar los guantes significa tomarse todo con calma, respirar con sus propias emociones, y encontrar una solución en conjunto con su hijo. Recuerde, usted es el adulto en la relación, pero esto no le da el derecho de someter con poder a su hijo; esto le da la responsabilidad de empoderar a su hijo. Esto involucra la habilidad de usar las herramientas de la diplomacia: Comunicación, cooperación y compromiso, que usted quiere que su hijo guarde en su propio maletín de emociones.

Recuerde, los niños que vienen al mundo con los ¨guantes de boxeo puestos¨ son aquellos que se convierten en los mas importantes influenciadores del mundo. No es fácil criar estos influenciadores del mundo. (Lo se, Créanme, dos de mis seis hijos son influenciadores mundiales en proceso de crecimiento), pero la recompensa es increíble.

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Tú eres el único responsable de Tu felicidad.

pammoreno:

Hoy y siempre ante nuevos retos sociales:

Originalmente publicado en La Disciplina Positiva:

-       Mamá, Juan me está diciendo palabras feas!!!

-       Dile que te respete

-       Mamá, Juan me está empujando!!!

-       Dile que eso no te gusta, que juegue suave

Y así podría contarles de muchas veces que mi hijo de 4 años, entraba a casa llorando ó triste ó muy molesto porque un amigo le había faltado al respeto. A veces volvía a salir a lidiar con su “problema” con las pocas herramientas que tenía, otras prefería quedarse a mi lado y perderse del juego.

La situación ameritaba más estrategias, más habilidades de vida. ¿Pero qué podría ayudar a mi hijo? Pensé mucho qué podría ser, pero siempre llegaba a lo mismo, si Juan no quería o podía ser amable con mi hijo, yo no podía hacer nada. ¡Yo no tenía poder sobre Juan! Y ahí, lo evidente se hizo visible:

No podemos controlar a Juan.

Mi hijo no puede…

Ver original 367 palabras más

No le enseñes a tus hijos a decir “LO SIENTO”

La profesora de pre-escolar Ann Hardesty McKinley comparte su método para enseñarle empatía a sus preescolares. Los niños a esa edad no entienden las palabras “lo siento”, ella nos dice, “entonces, les enseño lo que lo siento significa”.
Yo soy la peculiar profesora de pre-escolar que no obliga a los niños a decir “lo siento” cuando lastiman a un compañero con palabras o acciones. Lo que si hago, es que le pregunten a su compañero, “estas bien?” Algunas veces la respuesta es “Si”, pero la mayoría de las veces es “No”. Después les digo que vayan y pregunten: “Que puedo hacer para que te sientas mejor”, en ese momento, les hago sugerencias de que hacer: “Necesitas ayuda para reconstruir tu torre de bloques? Necesitas un abrazo? Una toalla de papel mojada haría sentir mejor el dolor de ese golpe? Quieres que te deje solo?”. Se que esto funciona porque pasamos por estas situaciones en otoño, y en la primavera cuando algún chico se cae en el parque juegos, otros niños corren hasta donde esta el y le preguntan: “Estas bien? Que puedo hacer para que te sientas mejor?”.
El fondo de esto es que no estamos buscando culpables, estamos marcando la diferencia.
Imagen
Tomadoy traducidodewww.lexingtoncommunitybuilding.org, 

CONSECUENCIAS NATURALES

Las consecuencias naturales son sencillas y muy efectivas en el proceso de aprendizaje. Éstas ocurren de forma natural, por ejemplo: cuando te paras bajo la lluvia, te mojas; cuando se te olvida comer, te da hambre; cuando no lavas la ropa, se queda sucia; si olvidas la tarea en casa, no la podrás presentar en clase.

Lo más importante para que sea Consecuencia Natural, es que no hay intervención del adulto para que suceda. En cambio, decir “Si no recoges tu juguetes, ¡los regalo!” no es una consecuencia natural, pues el adulto interviene tomando los juguetes y regalándolos.

 

¿Pero qué tanto estamos dispuestos a NO Intervenir?

ImagenSi nuestro niño no come su almuerzo, qué tan dispuestos estamos a dejarlo sentir hambre hasta lacena? Ó si se para en la lluvia, qué tan dispuestos estamos a permitirle que se moje? Ó a no llevar su tarea al colegio si la deja en casa?

Muchas veces, por no dejar que nuestros hijos sufran, los rescatamos de sus consecuencias naturales, pero paradójicamente a cambio de eso les regañamos, gritamos, castigamos, etc.

No les dejamos vivir las consecuencias naturales y nos inventamos una serie de consecuencias punitivas e irrespetuosas.

Así se pueden aprovechar las consecuencias naturales:
• Analiza primero tu posición ante ellas en las diferentes situaciones y decide en cuáles estás listo para no intervenir teniendo en cuenta las capacidades de tu hijo.
• Informa a tu hijo en qué situaciones no intervendrás o dejarás de intervenir.
• Sé firme y amable. Actúa según lo informado, pero ahórrate comentarios como “te lo dije” ,“ya sabía yo que iba a pasar”, etc.
• Acompaña el sentimiento de tu hijo: “Entiendo que estás molesto por no tener tu camisa limpia”.
• Deja que sea la situación la que enseñe. La tarea del educador es no intervenir y acompañar empáticamente.

Seguro también habrás oído de las consecuencias lógicas, aquellas donde el educador interviene según la situación buscando que el niño viva la consecuencia de sus actos.

Desafortunadamente, muchas veces las consecuencias lógicas son castigos disfrazados y aunque algunas pueden ser respetuosas y acordes, en la mayoría de los casos es mucho más simple y de mucha más ayuda enfocarse en encontrar soluciones.

Pámela Moreno
Mujer – Mamá de dos (tercera en camino)– Esposa
Publicista – Bloguera – Educadora
Educadora de Padres en Disciplina Positiva -
Miembro de la Asociación Internacional Positive Discipline Association
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(Image courtesy of Mindy McGregor/ FreeDigitalPhotos.net)

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