¿No recoge su desorden?

Un simple comportamiento puede significar muchas cosas diferentes, miraremos este ejemplo de comportamiento no deseado de “no recoger su desorden” como ejemplo e inspirador para muchos otros comportamientos no deseados. Mientras tanto surgirán valiosas ideas para que SI se hagan cargo de su desorden.

Antes de corregir, la palabra mágica en La Disciplina Positiva es CONECTAR!!! ya lo hemos dicho y vale la pena repetirlo como un mantra

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Conectémonos entonces con el niño y con la situación que planteamos, permitámonos ver a fondo, leer el lenguaje no verbal del niño, captar nuestras aprensiones sobre la situación, y hagamos así una lectura mas profunda del tema. Una vez estemos en este estado de análisis, podríamos hacernos  4 PREGUNTAS PARA ENTENDER POR QUÉ NO RECOGE SU DESORDEN:

  1. Será que recoger su desorden lo abruma?  A veces los niños tienen tanto con que jugar, que al momento de ordenar, se abruman. Yo como adulta puedo ser responsable del orden de una casa, pero y si de repente me vuelvo responsable del orden de todas las casas de un pueblo? lo lograría?  Qué necesitaría para lograrlo? Una vez nos hagamos esta pregunta, pensemos en las capacidades de nuestro hijo según su edad, pensemos de cantidad de objetos  SI podemos hacerlo responsable a él y de que deberíamos ser responsables nosotros.
    Esta respuesta podría tener como solución, que un número limitado de objetos estén al alcance libre del niño, numero que variará según la edad y la habilidad adquirida del niño para guardar y jugar. Podríamos entonces poner algunas cosas lejos de su alcance y rotarlas, o podría tener acceso a ellas cuando las anteriores estén en su lugar. Lo importante es que esta nueva situación se presente al niño como una solución no como un castigo, y dependiendo de la edad del niño, se vincule en la clasifiquen los objetos.
  2. Será qué no sabe recoger?  Como adultos a veces damos por sentado que los niños saben ordenar, pero no hemos dedicado  tiempo a entrenarlos en el proceso.  Con nuestra mirada adulta podemos ver que es OBVIO que los carros van en la caja y los peluches en la bolsa, pero debemos reconocer que ORGANIZAR ES UNA HABILIDAD y cada habilidad requiere tiempo y esfuerzo. El primer paso para responder esta pregunta es observar en silencio como ordena nuestro hijo, podemos ver si sus esfuerzos son eficientes, si sabe seleccionar, si hace demasiados movimientos innecesarios, etc.
    Una vez observemos podemos dividir la tarea de ordenar en pequeños pasos, según veamos necesario, incluyendo al final el uso de herramientas para el aseo de su espacio, un niño pequeño puede aprender a usar la escoba de mano y el recogedor luego de cenar, un adolescente puede aprender a aspirar su cuarto luego de organizarlo.

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3. ¿Será que no le gusta? Cuál será el concepto que tiene nuestro hijo sobre ordenar? Cuál es el mensaje verbal, o no, que hemos dado sobre ordenar? Será que le presentamos la actividad de ordenar como un castigo? Y además de estas preguntas reflexionemos también cual el ejemplo que damos nosotros: ¿Será que siempre que ordenamos lo hacemos como si fuera un castigo? ¿Será que procrastinamos cuando debemos organizar? Todas estas preguntas nos ayudarán a entender cual es nuestro concepto sobre ordenar porque quizá sin quererlo le hemos dado una carga negativa a ordenar.
En todo caso, si a mi hijo no le gusta ordenar, podemos aceptarlo y validarlo, algunas personas disfrutan mas que otras de ordenar, es parte de su individualidad, y respetando esto, podemos ayudarle con tips para que ordenar sea mas corto, podemos ser menos exigentes o simplemente ser empáticos con su incomodidad sin mover el límite como “Reconozco que no disfrutar ordenar, lo siento, pero confío en que puedes hacerlo”

4. No quiere ordenar? Cuando lo que observamos es simplemente que no quiere ordenar, podemos analizar si es algo del momento: Estará cansado? de mal humor? tiene hambre? Está ansioso? A lo cual podemos buscar soluciones que ayuden al momento específico, podríamos entonces hacer una acuerdo “recoge la mitad ahora, y la otra mitad después de cenar” o simplemente podemos usar la EMPATÍA para validar su emoción y aun así, no negociar su responsabilidad “Entiendo que quieres salir rápido al parque, pero antes debes ordenar” ó “Veo que estás enfadado conmigo, una vez organices tu cuarto hablamos de eso que te molestó”
Pero si la respuesta que NUNCA QUIERE?  Entonces preguntémonos ¿Será esta es la manera que ha aprendido para obtener una atención especial? Será esta es la manera de demostrar su poder? Será que esta es la manera de disgustarme porque el está molesto también? En resumen, habrá un mensaje escondido en este comportamiento? Y si vemos que es algo así, entonces deja el tema de “recoger” a un lado, y enfócate en eso que está de fondo, recoger siempre podrá esperar cuando lo esencial es restablecer nuestra relación con los hijos.

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Con una imagen mas grande y mas allá de “trucos” para lograr lo que necesitamos, si nos conectamos con la situación, podemos crear estrategias para el largo plazo y así construir las habilidades de vida que deseamos para nuestros hijos!

Pamela Moreno

Mujer * Mamá De Tres * Educadora * Community Manager* Educadora De Padres y Maestros En Disciplina Positiva * Miembro De La Asociación Internacional Positive Discipline Association
* Miembro Fundador De La Asociación De Disciplina Positiva Colombia

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