Esta generación de niños y jóvenes está tan mal como lo pintan?

Diariamente vemos en las redes memes despotricando de los jóvenes y niños de hoy día, mensajes que incluso incitan a la violencia con el fin de recuperar valores perdidos, pero será que tienen razón? Esta generación de niños y jóvenes está tan mal como lo pintan? Los papás de ahora lo estamos haciendo tan mal como lo recalcan una y otra vez?

y si, como generación de padres tenemos cosas que pulir, muchos están reinventando sus recursos de crianza y no siguiendo los de sus padres, somos padres buscando no caer en los patrones del autoritarismo, lo cual es grandioso, pero debemos cuidarnos de no caer en la permisividad. La primera irrespeta al niño, la segunda al adulto y la sociedad.

Tambien a eso se le suma la CULPA.
Somos una generación de padres con culpa, y eso hace que temamos marcar los límites y que cedamos incluso por encima de nosotros mismos.
Tenemos culpa por que la sociedad  nos pide ser mamas multitareas(la culpa es mucho de las mujeres) , debemos ser las mejores empresarias, economistas, amantes, deportistas, escuchas, consejeras, cocineras, recreadoras, maestras y simplemente eso no se puede en un día que no va mas allá de 24 horas. Entonces tenemos culpa de nos ser ese modelo de mamá perfecto que nos venden y no tener tanto tiempo como queremos para los niños. La culpa entonces se transforma en miedo a que “no me quieran” y entonces, cedo. Cedo aún cuando no quiero ceder y me irrespeto, y me frustro y reacciono mal y la culpa aumenta.

Pero a mi modo de ver el panorama no termina ahí, sumamos mas dinámicas externas, vivimos una sociedad mamerta que le pide a los niños y jóvenes lo que ellos de adultos no dan, NI QUIEREN DAR.
Piden obedicencia y ellos mismos no respetan ni el semáforo.
Piden responsabilidad y cuando llegan tarde a una cita se excusan con el trafico.
Vivimos en una sociedad que cada vez mas hace a un lado a los niños, pregúnten a sus mamás cuando iban a un matrimonio sin los hijos? antes se invitaba a la familia completa siempre, los niños estaban presenten en todas las ocasiones y los adultos sabían convivir con ellos y sabían que ERAN niños. Hoy como sociedad buscamos lo facil y lo facil es no ver el desarrollo, esperar que los niños ya sean ese moldecito que ni nosotros somos, pero la sociedad no quiere ver el proceso, resultado de una sociedad inmediatista se busca que el niño YA MISMO sepa todas las normas de convivencia. Por eso las crianzas son llenas de soledad entre las paredes de un apartamento o una guardería.

Si vemos estadísticas, estas generaciones consumen menos droga que hace 50 años, consumen menos alcohol que hace 20 años, fuman menos que hace 20 años

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tomado de

 

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tomado de

Pero Tambien vivimos en un mundo hipercomunidado de lo malo, los noticieron se encargan de envolvernos en la cultura del miedo, que si de nuevo vamos a las cifras, hoy hay menos robos, muertes y violaciones que años atrás, pero muchísima mas comunicación de cada robo, muerte y violación lo cual es bueno, pero la cultura del miedo permea mas.

 


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tomado de

 

Esta generación de jóvenes y niños es más decidida, menos temerosa, busca su felicidad, no acepta en silencio y eso es magnífico! Por que en el gobierno, en las empresas, necesitamos que  exista esa voz de protesta fuerte para reducir las injusticias. No digo que sea facil criarlos, tenemos que conectarnos y crecer junto a ellos, eso es cierto, pero estos niños y jovenes de hoy son hermosos, llenos de virtudes, de valentía, de sueños no dejen que les digan lo contrario!

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¿LE TIENES SIMPATÍA AL HIJO QUE AMAS?

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Traducción libre del artículo publicado originalmente en Creative Child, Por Rebecca Eanes.(http://www.creativechild.com/articles/view/liking-the-child-that-you-love)

Se ha hablado mucho sobre el amor incondicional por nuestros hijos, pero realmente no lo suficiente de lo importante que es sentir simpatía hacia ellos.  A medida que nuestros pequeños crecen, viven experiencias y ponen a prueba nuestra paciencia, puede ser muy fácil caer en la trampa del engaño al verlos a través de un lente negativo.  Porque solo vemos eso que estamos buscando, empezamos a ver que solo nos ponen a prueba, el mal comportamiento, las quejas, las agresiones, el niño que no se va a dormir.  Después, muy lentamente, sin darnos cuenta de lo que ocurre, empezamos a sentir resentimiento, empezamos a dejar de sentir simpatía.  En este momento, es muy difícil darnos cuenta de lo positivo, ver mas allá de los errores y ver el corazón de ese niño que late con bondad y amor y propósito.  El resentimiento enceguece.

Es verdad que nuestros hijos necesitan nuestro amor para vivir, lo que generalmente barremos debajo del tapete, es que ellos también necesitan nuestra simpatía.  Necesitan que los veamos, veamos quienes son, y que nos guste lo que vemos, porque así, es que ellos llegaran a verse a si mismos.  Por esto, es clave para el bienestar de nuestros hijos y por la paz y felicidad dentro de nuestros hogares, que aprendamos a ver a través de un lente positivo, aun viviendo momentos difíciles.

Simpatía por el hijo que amas.

Si estas en dificultades con sentimientos de resentimiento o no sientes simpatía por tu hijo en este momento, puede que alguna de estas sea la causa?

  1. Estabas esperando una persona diferente, mas fácil, mas parecida a ti, mas parecido a tu esposa, que duerma mejor, no tan intenso.. etc…
  2. Están agotado, exhausto, y en el punto limite.
  3. Te enfocas mucho en las características negativas.
  4. Estas distraído, de aquí para allá, y no has podido sacar tiempo para conectarte?

Las relaciones pueden ser difíciles, y esta bien no siempre estar en armonía.  Algunas veces nos equivocamos en el baile de ser padres.  Hacemos Cha Cha Cha, cuando debimos bailar Salsa.  No sincronizamos y caemos en otra trampa complicada – la culpa.  Debimos hacerlo mejor, debimos haberlo dicho distinto, apuntamos el lente negativo hacia nosotros mismos, y aunque es importante reconocer y entender nuestros errores para que los corrijamos, es inútil que nos quedemos en la culpa.  Es acá cuando debemos buscar compasión para nosotros mismos y para nuestros hijos, entender que todos somos humanos imperfectos y que eso es perfectamente normar.  Seguir adelante.

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La llave para cultivar sentimientos positivos por tus hijos (y por cualquier otra persona) es cambiar tu lente.  Deja de mirar de manera negativa y mas y mas reconoce los que están haciendo bien.  Para de buscar errores y empieza a buscar sus almas.  Ella/el puede que no sea lo que esperabas, pero te garantizo que Ella/el es increíble de muchas maneras maravillosas.  Mira cuidadosamente el milagro que tienes.

Cuídate para que tu energía este llena.  Si te estas quedando sin energía, no tendrás mucho que dar.  Se que es mas fácil decirlo que hacerlo, pero pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia.

Enfócate en las características positivas de tu hijo.  Déjaselas saber.. ¨ Sabes que amo de ti?  Tu sentido del humor¨.  Haz que oraciones ¨ sabes lo que amo de ti¨ hagan parte de tu comunicación diaria con cada uno de tus hijos.  Háblales con palabras que sean motivadoras para ellos, y deja que te escuchen hablando bien de ellos con otras personas.  Esta es la sustancia que hará que crezcan muy bellos.

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Finalmente, si estas muy distraído (y es difícil evitarlo estos días), únete a mi haciendo una plegaria para deshacerte de todas las distracciones durante un periodo de tiempo cada día para conectarte con las personas que amas.   Cuando hacemos un esfuerzo en ver mas allá del comportamiento de un ser humano en frente nuestro, el imperfecto, problemático, amoroso, el ser humano maravilloso en frente nuestro, el lente negativo se caerá y se romperá, y podremos unidos, bailar sincronizados de nuevo.

¿Demandar obediencia ó motivar a la colaboración?

Durante estos años como entrenadora de padres, pero sobre todo como mamá, siento cada día la urgencia por demandar obediencia, queremos que las cosas se hagan a nuestra manera y en nuestros tiempos, pero cuando esto involucra a otros adultos nos obligamos a respetar sus tiempos y a respetar sus ideas, nos obligamos a buscar acuerdos donde ambos adultos estemos cómodos, por qué no llevar ese mismo comportamiento a la necesidad de obediencia con nuestros hijos?
Siempre que expongo esta idea, siento ese temor en padres y maestros; el miedo de cultivar la irresponsabilidad y el egoísmo les hace un nudo en la garganta porque todos queremos cultivar niños sanos socialmente. Entonces aclaremos esto, no demandar obediencia no significa no enseñar responsabilidad, ¡todo lo contrario!, cuando demando, el mayor responsable es quien demanda –el otro solo cumple lo que le dijeron- pero cuando pido colaboración, cuando permito al otro crear sus propias estrategias para una meta social común, entonces estoy permitiéndole tomar responsabilidad total de su vida, sus actos y sus consecuencias, pero claro para entregar esta responsabilidad debo antes prepara el terreno, veamos:
En una misma situación cotidiana, vestirse para salir, veamos cómo funcionarían los dos escenarios. Podemos demandar obediencia: ¡Ve a vestirte! ¡Por favor ve a vestirte! ¡Déjate poner la camisa, ayúdame! etc. Ó, podemos preparar el terreno y motivarle a colaborar.
Preparar el terreno sería según la edad del niño, tener ropa fácil para el quitarse y ponerse, dejar a su alcance 2 o 3 opciones de camisa y pantalón, haberse tomado el tiempo de enseñarle a tomar la camisa y el pantalón y ponérsela, conocer el tiempo estimado que tarda el niño en vestirse, entrenarle en donde dejar la ropa sucia; y luego que el ambiente esté preparado, motivar a la colaboración “En media hora salimos, qué te falta para estar listo y salir a tiempo?”
Decía que invitar a la colaboración es permitirle tomar responsabilidad total de su vida, sus actos y sus consecuencias, así que el niño se invita a crear su propia idea par lograr la meta común “Estar listo en 30 minutos”. El niño pequeño podrá tener un poco mas de guía por ejemplo con opciones limitadas “Quieres vestirte ahora o luego de lavarte los dientes?” En este pensamiento el niño es responsable tanto del éxito con el cumplimiento de la meta, como del fracaso viendo los errores como oportunidades de aprendizaje para todos y deberá conocer con anticipación y no en forma de amenaza, qué ha decidido hacer usted (no que obligará a hacer al niño) al terminar esos 30 minutos “En 30 minutos salgo, no puedo esperar mas por que llegaría tarde, papá está dispuesto a quedarse contigo si no alcanzas” ó “En 30 minutos debemos salir, si no logras vestirte a tiempo, tendré guardar tu ropa en el morral y te vistes en el auto al llegar donde la abuela”. Quizá si repetidamente su hijo no logra estar a tiempo en 30 minutos, usted requerirá de trabajo de análisis para llegar al fondo del asunto, o el niño necesita más entrenamiento en sus habilidades ó está convirtiendo esta rutina en una manera de expresar una necesidad no satisfecha, en cuyo caso, se debe ir a la raíz del asunto.

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Como se expone, dar ordenes quizá es mas “rápido”, pero invita a las luchas de poder o a la sumisión, y a la larga, el padre siempre tendrá la mayor responsabilidad en hacer que se cumpla la orden, por lo tanto tiende a escalonar la firmeza y a recurrir a otras estrategias de control (amenazas, gritos, sobornos, etc). Mientras que cuando entrenamos y motivamos a la colaboración, damos esa responsabilidad al niño, y cada vez, el padre será menos activo y el niño será mas responsable.

Muchas veces los padres sentimos que no tenemos tiempo para entrenar y motivar, porque realmente es un trabajo a futuro, pero acaso sí tenemos tiempo y energía para, durante toda su infancia y adolescencia, estarles diciendo qué y cuándo hacer las cosas y ser los responsables de qué y cómo y cuándo las hacen?

La manera de “Criar pacíficamente”

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Texto original de “The Way of the Peaceful Parent”:

Los niños aprenden a manejar sus conflictos con otros de la manera en que sus padres manejan sus conflictos con ellos en casa.

En el modelo de la crianza pacífica, los niños saben que los retos son oportunidades para aprender en vez de verlos como algo malo que tienen ellos y/o que necesitan culpar a otros. Ellos aprenden a escuchar y a reconocer los sentimientos y perspectivas de los demás al recibir ese mismo trato.

Los niños aprenden a expresar sus sentimientos sin atacar a los demás y aprenden a resolver conflictos y buscar soluciones que cubran tantas necesidades como sea posible a través del ejemplo que reciben de sus padres.

Ellos aprenden que resolver conflictos incluye entender al otro y tener empatía por él, aprenden mucho vocabulario emocional y magníficas destrezas de resolución de conflictos que les servirán durante toda su vida.

Aprenden a confiar que los límites de sus padres, sus solicitudes, preocupaciones y guías, existen por que se interesan por ellos y que sus sentimientos son tenidos en cuenta durante los retos diarios. Aprenden que pueden escuchar y considerar la perspectiva de los padres con mas claridad y realmente pueden aprender de las situación en vez de solo reaccionar (ya sea revelándose o complaciendo).

En esta cultura familiar, los niños sienten mucha libertad de compartir y buscar apoyo de sus padres cuando se equivocan. Ellos no tienen la necesidad de esconder sus errores, de culpar a otros, o de atacar a los miembros de su familia, porque están seguros al saber que los retos se manejarán teniendo consideración por todos y cuidando los sentimientos y necesidades de todos.

Los niños están mas dispuestos a tomar responsabilidades, como tareas o favores, cuando ellos confían en que serán guiados en vez de criticados. ~ Genevieve

NO piensen en un gato negro

NO piensen en un gato negro

Les digo “no piensen en un gato negro!”
– En qué pensaste? Qué imagen se formó en tu mente en primer lugar?
– Cuál habrá sido mi nivel de éxito… de 10 que lean esto cuantos habrá ya logrado sacarse el gato negro de sus cabezas.
Mi objetivo es que no piensen en un gato negro… que piensen en cualquier otra cosa… no sé… en una flor naranja”
Ahora les pido “Piensen en una flor naranja, imaginen sus grandes pétalos, a qué olerá?, miren sus hojas sedosas… etc. etc.
– En qué pensaste?
– Estoy convencida de que logré mi objetivo.

Así funciona la mente con las frases en negativo, primero crea la imagen de la frase obviando el “no” y luego piensa qué otras alternativas tiene para reemplazarla.
Así, cuando nos dicen “NO pienses en un gato negro”, la mente primero piensa en el gato negro y luego recorre entre varias alternativas “será que pienso en un gato azul? No!! muy loco! Mejor un gato blanco… y si no pienso en el GATO NEGRO… sino en un perro negro?…” y en el recorrido puede que se decida por una alernativa o que lo vea muy complicado, se rebele y se quede con la imagen del GATO NEGRO.
Estamos hablando de cerebros formados y que además están interesados en la lectura y concentrados en ella, así que vayamos a saber como será el proceso de un niño pequeño, cuyas conexiones cerebrales están en proceso, que no está concentrado en lo que decimos y que su interés puede diferir del nuestro.

Teniendo esto en cuenta, si estamos en un ascensor y necesitamos que nuestro hijo NO SALTE, quépodríamos decirle para asegurar nuestro éxito? Al menos asegurar nuestro éxito de que el mensaje le llegue?
En vez de decir “No saltes”, podríamos decir “ Vamos a acuclillarnos” ó “Estatua!” ó “Ven yo te cargo en mis brazos”.

Así pues… Practiquen sus frases en positivo… la práctica hace al maestro!

II CONFERENCIA ONLINE DE DISCIPLINA POSITIVA DE FIN DE AÑO

II CONFERENCIA ONLINE DE DISCIPLINA POSITIVA DE FIN DE AÑO

Debido al éxito de la I Conferencia ONline de Fin de año y por petición de ustedes la estaremos realizando nuevamente.
Será una conferencia que nos invitará a reflexionar acerca de los aprendizajes y fortalezas obtenidas en el 2013 como padres, madres y educadores de tu hij@ y a continuar un 2014 fortaleciendo con tres consignas que abanderen tu relación con tu hij@.

APRENDERÁS
-Cómo incrementar la paciencia y el autocontrol
-Cómo a través de un vínculo fuerte podemos guiar a nuestros hijos
-Cómo mantener nuestra crianza basada en el respeto mutuo

FECHA:
La CONFERENCIA ONLINE de Disciplina Positiva que estaremos realizando es el el 12 de Diciembre a las 9:00 hora Colombia (mira tu hora local)

COSTO
El valor de la conferencia es de $13 dólares, el sistema hará la conversión a tu moneda local

Aprovecha esta oportunidad y confirmar tu cupo realizando el pago aquí

COMO PARTICIPARÁS
Será una conferencia que se construyen con todos los participantes ya que tendrán habilitado el chat para que escriban sus comentarios e interactúen con las facilitadoras. Por lo tanto el 21 de Diciembre estarás recibiendo el enlace al correo que inscribes en el momento de hacer el pago, para que puedas participar en la conferencia.
Un saludo desde Colombia y cualquier inquietud estaremos atenta a colaborarte, escríbenos a: tallerdisciplinapositivaonline@gmail.com

CONFIAR Y NO INTERVENIR

CONFIAR Y NO INTERVENIR

Texto publicado originalmente por nosotros en ABRAZARTE PORTABEBES, puedes leerlo aquí.

“Un día un hombre encontró el capullo de una mariposa que estaba luchando para salir. Se sentó a observar mientras la mariposa intentaba salir por un pequeño hueco. Hora tras hora la mariposa luchaba, tratando de forzar su cuerpecito a través de ese hueco pero no pudo hacer nada. Pasaron otras horas en las que la mariposa no hacía ningún progreso.

Le pareció al hombre que la mariposa había llegado a un punto en que no podía hacer más, entonces decidió ayudarla. Con un par de tijeras abrió más el hueco en el capullo para dejar que la mariposa saliera. Salió la mariposa enseguida pero con su cuerpecito todo hinchado y sus alas arrugadas.

El hombre seguía observando a la mariposa porque esperaba que en cualquier momento las alas se enderezarían para poder sostener el cuerpo que, en poco tiempo, se deshincharía; pero no sucedió, de hecho la mariposa pasó el resto de su corta vida arrastrándose en el suelo con un cuerpo hinchado y unas inútiles alas arrugadas. Nunca pudo volar y rápidamente cayó presa de otros insectos.

El hombre, en su bien intencionada bondad y afán, no había entendido que el pequeño hueco en el capullo, el cual obligaba a la mariposa a luchar tanto, era la manera de Dios y de la naturaleza de forzar a que el líquido del cuerpo de la mariposa pasara a sus alas para prepararse para el vuelo una vez liberada del capullo. “

Cuántas veces vemos a nuestros hijos saliendo de ese capullo, lenta y torpemente, y nos llenamos de ansiedad e intervenimos. Lo hacemos ya sea por la ansiedad del inmediatismo o porque pensamos que nuestros hijos son incapaces sin nosotros, lo hacemos por rescatarlos de sufrir, por que los amamos, pero en el acto les impedimos crecer y volar.
Este cuento nos invita a muchas reflexiones, a confiar en el proceso natural que nuestros hijos tienen, a confiar en la sabiduría del paso lento y torpe que vemos en el proceso del otro, a confiar en nosotros mismos como observadores y guías, a ver los obstáculos y retos como las maravillosas oportunidades de crecimiento que son y poderlos así vivir plenamente sin buscar la salida rápida.

¿Cuál es hoy el orificio en el capullo que atraviesa tu hijo? ¿Cuál es el proceso que el niño vive que te está demandando que no intervengas y que le tengas fe?

Pámela Moreno
Mujer – Mamá de dos – Esposa
Publicista – Bloguera – Educadora
Educadora de Padres en Disciplina Positiva –
Miembro de la Asociación Internacional Positive Discipline Association
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Foto tomada de: http://www.inhabitots.com/wp-content/uploads/2009/05/butterfly.jpg

RESPETO: UN CAMINO DE DOS SENTIDOS

RESPETO: UN CAMINO DE DOS SENTIDOS

La gran premisa de la Disciplina Positiva es “FIRME Y AMABLE AL MISMO TIEMPO”.
La amabilidad habla del respeto por los niños, de ponernos en su lugar, conocer sus límites; y la firmeza habla del respeto por mí mismo, conociendo mis límites.

En el día a día como padres, es muy fácil caer en uno de los lados de la balanza, según como nos sintamos más cómodos actuando, pero

¿Cuál es el resultado de inclinarse hacia un lado de la balanza cualquiera que este sea?

DOLOR E INJUSTICIA.

Eso siente quien no recibe el trato de respeto que se merece.

Una educación autoritaria, tiene mucho de firmeza y poco de amabilidad, los niños no reciben entonces el trato respetuoso que se merecen y terminan por rebelarse o rendirse, según su personalidad.
Por otro lado, cuando una crianza se inclina más hacia la amabilidad y poca firmeza, caemos en una crianza permisiva, y el padre termina por cansarse al no recibir el respeto que se merece, dando como resultados actitudes hacia sus hijos de “¡Haga lo que quiera!” ó “¡Me cansé de ser amable y ya no lo seré, ni un poco!”.

Por esto, el balance constante entre la amabilidad y la firmeza, es una habilidad de vida que debemos practicar, si no la tenemos ya aprendida.

Muchos padres que se inclinan por la firmeza sienten que la amabilidad es rescatar o malcriar a sus niños, y no es así, la amabilidad es respeto cuando CONFÍO en mi hijo para solucionar sus problemas, cuando soy EMPÁTICO con sus sentimientos y le acepto vivirlos, cuando le PERMITO vivir sus consecuencias naturales con dignidad, cuando no lo trato como un ser débil y sin capacidades.

Mientras que los padres que se inclinan por al amabilidad sienten que la firmeza son castigos, regaños, recriminaciones… La firmeza es respeto cuando conozco mis límites y no los traspaso, cuando hago valer los acuerdos hechos con anticipación, cuando respeto la situación y a quienes nos rodean, cuando no actúo en contravía de los valores promovidos en pro de hacerlo fácil ó rápido.

Es una gran lección para nuestros hijos que sean respetuosos, pero para que lo sean tienen que vivir el ser respetados y que mamá, papá se respeten a si mismos.

Veamos un ejemplo: Tu hijo empieza a hablarte de forma irrespetuosa. ¿Se te ocurre una manera como ser firme y amable al mismo tiempo? ¿Una manera de respetarte a ti, y respetar a tu hijo?

Algunas ideas:
– Retirarte en silencio y ya luego, cuando ambos estén calmados, hablar “Antes estabas muy molesto, acepto eso pero no la forma como me hablaste. Te amo, pero cuando me hables mal me voy a retirar y cuando estés listo para hablarme bien, me puedes buscar”
– “Sé que puedes decirme esto en forma respetuosa”
– “Hablemos luego, así no puedo escucharte” y retirarse.

Recuerda que no podemos hacer que otro nos traten con respeto, sólo podemos tratarnos con respeto nosotros mismos.

Jane Nelsen decía “Yo era exclusivamente amable hasta que me hartaba de mis hijos, y luego era exclusivamente firme hasta que me hartaba de mi misma”

¿Puedes hacer una lista de situaciones donde hoy día actúes exclusivamente amable o exclusivamente firme y cómo podrías retomarlas siendo firme y amable al mismo tiempo? ¡Me encantaría leerlas!